BIENVENIDOS!!
Sentimos tan larga espera, ya que sabemos que esto es adictivo, pero tuvimos serios problemas con el ordenador, y hemos perdido las historias, con lo cual, tuvimos que volver a pasarlas al ordenador. Como veis, hemos cambiado totalmente el diseño, aunque todavía está en mantenimiento. Os pedimos, por favor, paciencia y vuestra espera será recompensada. Muchas Gracias








lunes, 23 de agosto de 2010

Capitulo 4

Ahora había otro problema. Decírselo a Jacob.



La mañana siguiente me presenté en La Push. Por la tarde cogía el avión y no podía retrasar la despedida por más tiempo.


Jacob, que me conocía de sobra, puso cara de extrañeza al verme allí, ya que nunca acudía de forma tan continuada.


- ¿ Qué pasa Nessie ?


- Me voy Jacob.


- ¿Qué? - Tenía la cara desencajada. Era un gran golpe para él, sobre todo porque por un momento pensó que me iba para siempre


- Mis padres y yo nos vamos a Isla Esme durante un tiempo para que la conozca, disfrute del sol y esas cosas...


¿ Cuánto exactamente es "un tiempo" ? Si es mucho me voy con tigo...


- Jake no seas tonto - Me puse seria - No puedes venir porque, te recuerdo que estamos juntos en secreto. Aparte, estaremos fuera una semana. Dos a lo sumo.


- Lo siento, es que detesto alejarme de ti, por poca que sea la distancia - me cogió la mano con una de sus manazas para acercarme a él - ¿ves? Así estoy mucho mejor.


Me armé de valor y le abracé para responderle:


- Pues yo me siento mejor así. Si por mi fuese te abrazaría toooooodo el tiempo.


- No seré yo el que te aleje.


- Te quiero Jacob.


- Y yo a ti, enana.


En ese momento me di cuenta de que el lugar que me gustaba no era La Push, era cualquier sitio donde Jake estuviese a mi lado.


- Bueno... Tengo que volver a casa a hacer las maletas. He venido a despedirme.


- Vale, cuídate mucho. Te echaré de menos cada minuto que pase.


- Te haré una llamada desde allí. O dos. O tres...


Me dedicó una sonrisa, la que necesitaba para ser capaz de separarme de él. Para poder engañarme pensando que iba a estar bien y que el tiempo se le pasaría volando con Sam y compañía.


Aunque sabía que me necesitaba, mi presencia le daba una vitamina loca y alegre, la misma que él me da a mi, pero que yo sustituiría esos días por la del sol, el mar y la libertad. Mientras que él seguía en el oscuro Forks.


Me alejé despidiéndome con la mano y dejando que la culpabilidad me cayera encima.


Llegué a casa, me encerré en mi habitación y me tiré sobre la cama para intentar sofocar los sollozos que salían de lo más hondo de mi pecho.


Cuando oí a mis padres entrar en casa, me levanté ágilmente de la cama y azoté ruidosamente y a la vez rápidamente la maleta sobre ésta. Me limpié los ojos como buenamente pude y comencé a sacar mi ropa del armario.


- Renesmee - dijo mamá, asomada a la puerta que estaba a mi espalda - ¿ Te falta mucho para acabar ?


- No mamá, acabo ahora - Hubiera colado si no se me hubiera quebrado la voz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario