BIENVENIDOS!!
Sentimos tan larga espera, ya que sabemos que esto es adictivo, pero tuvimos serios problemas con el ordenador, y hemos perdido las historias, con lo cual, tuvimos que volver a pasarlas al ordenador. Como veis, hemos cambiado totalmente el diseño, aunque todavía está en mantenimiento. Os pedimos, por favor, paciencia y vuestra espera será recompensada. Muchas Gracias








miércoles, 25 de agosto de 2010

Capitulo 8

- Tenías razón, viene bien un poco de adrenalina de vez en cuando - Exclamó papá sacándome de mi ensoñación.



- Suelo tenerla.


- Tenemos que recoger la ropa del acantilado y volver a casa. Kaure y Gustavo estarán a punto de llegar.


- ¿ Quién ?


- El servicio de limpieza. Quiero presentarles a mi hija y que comprueben con sus propios ojos que no me he comido a mi esposa.


- ¿ No crees que notarían la diferencia ? Son humanos, no ciegos.


- Un poco de los dos - dijo riendo


Estaba en lo cierto, cuando entramos en casa, llegaron a mis oídos el sonido de una lancha llegando al embarcadero.


Papá se apresuró a abrirles la puerta y les estaba contando que acabábamos de regresar de la playa en un perfecto portugués. Yo más o menos lo entendía. Cuando llegó al salón donde estábamos esperándoles mamá y yo empapadas. La mujer se sorprendió al vernos, sin duda había notado la diferencia de la Bella de antes a la de ahora. Me miró fijamente y preguntó algo así como " ¿ Es ella lo que llevaba en el vientre tu esposa ' "


Mi padre asintió con una sonrisa de orgullo y dijo:


- Tengo el placer de presentaron a Renesmee, mi hija. Bueno, a Bella ya la conocéis.


- Hola Renesmee - dijo el hombre. Mejor dicho, lo que intentó decir en inglés, porque desconocía que hablase portugués casi como él, solo que sin la misma soltura.


- Bueno Gustavo, vamos a ponernos manos a la obra que nos pagan por trabajar, no por estar de cháchara.


Como primero fueron a la habitación de mis padres, aproveché para ir a cambiarme y ponerme ropa seca. Cuando fui a reunirme con mis padres mamá dijo:


- Esta noche estarás fresquita, estaré yo contigo.


Papá no estaba informado porque la miro diciendo, bajo una falsa máscara de tristeza:


- ¿ Me abandonas ?


Mi madre se quedó dubitativa, hasta que tuvo una idea ingeniosa:


- Ven con nosotras. La cama de Nessie en muy grande, entramos sin esfuerzo los tres. Aunque cuando se quede dormida te vas a aburrir.


En ese momento me acordé de que cuando estoy dormida no puedo bloquear a papá, es decir, si se quedaba esta noche, podría saberlo que estoy soñando, y mis sueños son muy reales en su mayoría. Podría descubrir mi secreto sin esfuerzo alguno y estaría metida en un problema. Uno bien grande.

Capitulo 7

Pensé en la posible relación de esta playa con nuestro futuro inmediato, en si Jake habría visto el correo, en los vivos colores de las alguitas que había en el fondo, donde el agua ya cubría... Hasta que unas manos me agarraron y me sacaron del agua.



- Pensábamos que te habías ahogado.


- Tranquilo, soy lo bastante inteligente para salir a la superficie si me falta oxígeno.


Después de pasar un rato de juegos en al agua me fui a mi habitación a darme una ducha para quitarme la arena de mi pelo. Dejé el ordenador encendido mientras estaba en el baño. Cuando lo miré, no tenía ningún mensaje sin leer, pero cuando estaba apagando, el número de la bandeja de entrada había aumentado y corrí a leerlo:


Hola peque:


Me sorprendió que me hubieras escrito sabiendo lo poco que reviso el correo. De momento Seth se ha encargado de mantenerme entretenido, como si fuese un niño pequeño, para que no me coma la cabeza demasiado. Te echo de menos, a ti y a tu sonrisa permanente.


Por supuesto que no olvido que me quieres, aunque seguro que no tanto como yo.


Cuida de mi corazón. Te lo has llevado contigo en tu marcha.


Jacob


Eran casi las doce de la noche y estaba agotada. Me enfundé el pijama, me metí en la cama y me quedé dormida casi al instante. Me despertó la luz que entraba por la mosquitera que colgaba sobre la cama. La aparté y me incorporé. Estaba empapada en sudor, no había sido buena idea dormir tapada. Si no hubiera sido por el agotamiento no habría pegado ojo.


¿ Cómo lo habría soportado mamá cuando vino aquí siendo humana ?, era una verdadera tortura.


- Durmiendo abrazada a tu padre - dijo, como si fuese la cosa mas obvia del mundo - Tener un novio vampiro tiene sus ventajas - dijo, guiñando un ojo.


Habíamos ido paseando hasta un acantilado, parando a cada instante para mostrarme algún animal o planta tropical desconocida para mi.


- Tengo una idea...


- Ni se te ocurra, señorita - respondió papá al leerme la mente.


- Pero si es muy divertido, te da un subidón de adrenalina...


- Eso lo puedo confirmar yo por propia experiencia. Venga Edward, no seas tan protector, ningún niño ha tenido nunca unos padres que lo puedan proteger de todo, Nessie tiene que aprovechar esa ventaja...


- No sé cómo te las arreglas para convencerme siempre. Suerte que llevamos el bañador puesto... - dijo mientras se desabotonaba la camisa. Enseguida me quedé en bañador, al igual que mamá.


Me tiré al mar de cabeza. El viento me acariciaba el rostro durante la caída y el agua me recibió cálida y brillante. Tuve una sensación de deja vu y salí disparada a la superficie a ver el salto que haría Jake para ver mi cara de asombro, como siempre. Pero sólo encontré dos cuerpos brillantes agarrados de la mano descendiendo a una velocidad vertiginosa hacia el mar en calma, y la realidad volvió a mí golpeándome y dejándome aturdida.


Mi visión era de uno de los pocos días soleados que había visto en Forks. Jacob había ido a casa a buscarme y me llevó a First Beach, y saltamos de un acantilado altísimo llevándome él con sus fuertes brazos. Desde entonces, todos los días medianamente cálidos ( poquísimos para mi gusto ) hacíamos salto de acantilado.

Capitulo 6

Nos ayudó a salir del barco y preguntó:



- ¿ Me dejarás llevar esta vez a la princesa de la casa ?


- Por supuesto


Mi padre me cogió en brazos, estilo recién casados en las películas y me llevó hasta la puerta de la casa, donde me puso en el suelo.


- ¡ Eh ! ¡ Experto en umbrales, no te muevas ! - Mamá llegó corriendo y se puso de puntillas para alcanzar su rostro y poder besarlo - Ibas a entrar en casa sin besarme, voy a acabar pidiéndote el divorcio.


Ambos se rieron y yo me uní a ellos.


Después me mostraron mi habitación, aunque con dudas.


- ¿ Cuál es mi habitación ?


- La habitación azul - dijo mamá.


- No, va a dormir en la habitación blanca - contradijo papá.


- ¿ Por... ? - Preguntó mamá sorprendida.


- El cabecero no ha sido reemplazado - explicó, algo avergonzado.


- ¡¡¡ Ahhhh !!! Vale, ya lo entiendo.


Me llevaron a una habitación amplia y blanca más propia de un matrimonio que de una niña, con baño propio y salida a la playa. Era sencillamente magnífica.


Me tiré sobre la cama, que era casi tan cómoda como la mía en casa de Carlisle.


- ¿ Esta habitación es para mi ? - Pregunté incrédula.


- ¿ Te gusta ? - me preguntó papá.


- Es preciosa... Y gigantesca.


- Me alegro que sea de tu agrado, señorita. Va a ser toda tuya durante las próximas semanas. Te dejamos tiempo para instalarte - Me besaron ambos en la frente y me dejaron sola.


Abrí mi maleta y comencé a guardar mi ropa en el armario ordenada cuidadosamente para tener ocupada la mente, pero no pude evitar coger mi portátil y escribirle un correo a Jacob, aunque sabía que lo revisaba cada mucho tiempo y que cuando lo quisiese ves ya estaría de vuelta:

Hola Jacob:


Acabo de llegar a la isla. Es fantástica; Aguas cristalinas, arena blanca, grandes acantilados e incuso un poco de selva. Seguro que te encantaría. Te prometo que sacaré muchas fotos para que la veas a mi regreso.


Tengo una habitación grandísima, con baño propio y salida a la playa.


Te echo mucho de menos y solo llevo aquí un día.


Nunca olvides que te quiero.


Nessie.


Hice Clic en enviar y guardé el ordenador en la cómoda. Oí dos golpes tímidos pero seguros en mi puerta y abrí, era mamá.


- ¿ Preparada para un chapuzón ? Este agua no es fría, como la de First Beach, es agua caliente.


Seguro que estaría más fría, porque no tendría a mi sol personal al lado. No debería haberlo pensado, porque me entristecí de una forma palpable.


- ¿ No te apetece ? - Preguntó al ver mi rostro, defraudada.


- No es eso, sólo es que tengo un poco de nostalgia.


- Venga, anímate y disfruta del sol. En pocos días estarás en Forks y te arrepentirás de haber pasado estos días lamentándote.


Sabía que mamá tenía razón, a si que me puse mi bañador favorito, de un color gris niebla, como el cielo de mi pueblo natal, y con flores dibujadas, y salimos por la puerta de mi habitación hacia la playa, papá nos estaba esperando en el agua y nos hizo señas para que nos reuniéramos con él.


Cuando mojé mis pies comprobé que mamá tenía razón, el agua estaba calentita.


- Cuantos recuerdos - suspiró con la mirada puesta en el pasado.


- Estoy harta de que recordéis tanto el pasado, porque no me entero de nada - Dije, enfadada.


- Haber, Renesmee ¿ no tienes ningún lugar que te recuerde un momento especial y que cada vez que lo ves vuelva a tu mente ?


- Sí.


- Pues eso nos pasa a nosotros.


. ¿ Qué momento te recuerda esta playa ?


- Puees... - mi padre la miró perplejo cuando me respondió - la primera vez que vine aquí, fue lo primero que hice, darme un chapuzón, y pensaba en todo lo que ocurrió después y en lo rápido que pasa el tiempo - dijo, dándome un abrazo - Aunque siempre serás mi pequeña pateadora.


- Nuestra pequeña pateadora - Dijo papá mientras nos abrazaba a ambas.


- ¡ Eh ! No soy tan pequeña - Todos reímos a coro.


Me sumergí en el agua cristalina y buceé un rato para pensar tranquilamente y sin control.

Capitulo 5

- ¿ Ocurre algo hija ? - Se notaba que estaba preocupada.



- No, tranquila, estoy bien - respondí.


- No te creo en absoluto. Nos vamos a sentar ya vamos a hablar de lo que haga falta, porque te pasa algo, soy tu madre y esas cosas las nota.


Me arrastró de la mano y me sentó a su lado en mi cama.


- ¿ Me puedes decir que pasa ? No soporto la incertidumbre. Como tu padre - Me dedicó una sonrisa cómplice. Típica entre madre e hija. Que bonito.


- ¿ Está papá aquí ? - Pregunté.


- No, se quedó en el aeropuerto recogiendo los billetes. Pero como no te apresures acabará llegando.


- Es que... - las lágrimas de mis ojos volvieron al ataque - esta mañana he ido a despedirme de Jacob...


- ¿ Te ha dicho algo ? - me interrumpió


- No...


- ¿ Entonces ?


- Que le voy a echar mucho de menos y me siento culpable por dejarlo aquí solo.


- Cariño, no tienes que sentirte culpable, porque el ya es mayorcito para cuidarse y además, tiene a la manada. Sam sabrá mantenerlo en sus cabales durante un par de semanas. Y en cuanto lleguemos allí estarás tan entretenida que apenas te acordarás de Jake.


“Lo dudo” Pensé.


- Gracias mamá. - La abracé con fuerza.


- Estoy aquí para lo que me necesites y ahora... ¡ Manos a la obra! Tenemos que tener las maletas hechas para cuando llegue tu padre, porque tenemos que ir de caza antes de partir.


- ¿ Por qué ?


- Bueno... No querrás provocar una masacre en el aeropuerto. Además, en la isla no hay animales que cazar. Tenemos que ir al continente cada vez que estemos sedientos, aunque para la duración de nuestra estancia, creo que con una vez bastará.


Empezamos a empaquetar mi ropa y después fuimos a la otra habitación e hicimos lo mismo con la ropa de mis padres.


Le esperamos en el bosque y nos sobrealimentamos tanto, que pensaba que me iba a dar una congestión aunque fuera técnicamente imposible.


- Papá, creo que voy a reventar. - me miré la tripa, que había de haber engordado dos kilos en la última media hora.


- Esto me recuerda los viejos tiempos - dijo, mirando a mi madre.


- ¿ Por qué ?


- Porque para poder estar a su lado tenía que cazar en abundancia para que ella no acabase siendo la caza.


Me quedé con la boca abierta. Mamá arriesgaba su vida cada segundo por estar con papá. A mi nunca me pasaría eso. Jacob nunca me atacaría, tenía suficiente esencia de vampiro como para repelerlo cuando se transformaba en lobo.


Cuando montamos en el avión, me puse muy nerviosa. No sabía cómo sería la isla, y tenía ganas de conocerla. En el aeropuerto de Houston hicimos un trasbordo a Río de Janeiro. ¿ No íbamos a una isla ?


Después cogimos un taxi que nos llevó a un puerto. Allí nos subimos a un barco, que en media hora, con papá como piloto, estuvo en una isla pequeña, pero bien repartida.


- Bienvenidos a Isla Esme - dijo, jubiloso.

lunes, 23 de agosto de 2010

Capitulo 4

Ahora había otro problema. Decírselo a Jacob.



La mañana siguiente me presenté en La Push. Por la tarde cogía el avión y no podía retrasar la despedida por más tiempo.


Jacob, que me conocía de sobra, puso cara de extrañeza al verme allí, ya que nunca acudía de forma tan continuada.


- ¿ Qué pasa Nessie ?


- Me voy Jacob.


- ¿Qué? - Tenía la cara desencajada. Era un gran golpe para él, sobre todo porque por un momento pensó que me iba para siempre


- Mis padres y yo nos vamos a Isla Esme durante un tiempo para que la conozca, disfrute del sol y esas cosas...


¿ Cuánto exactamente es "un tiempo" ? Si es mucho me voy con tigo...


- Jake no seas tonto - Me puse seria - No puedes venir porque, te recuerdo que estamos juntos en secreto. Aparte, estaremos fuera una semana. Dos a lo sumo.


- Lo siento, es que detesto alejarme de ti, por poca que sea la distancia - me cogió la mano con una de sus manazas para acercarme a él - ¿ves? Así estoy mucho mejor.


Me armé de valor y le abracé para responderle:


- Pues yo me siento mejor así. Si por mi fuese te abrazaría toooooodo el tiempo.


- No seré yo el que te aleje.


- Te quiero Jacob.


- Y yo a ti, enana.


En ese momento me di cuenta de que el lugar que me gustaba no era La Push, era cualquier sitio donde Jake estuviese a mi lado.


- Bueno... Tengo que volver a casa a hacer las maletas. He venido a despedirme.


- Vale, cuídate mucho. Te echaré de menos cada minuto que pase.


- Te haré una llamada desde allí. O dos. O tres...


Me dedicó una sonrisa, la que necesitaba para ser capaz de separarme de él. Para poder engañarme pensando que iba a estar bien y que el tiempo se le pasaría volando con Sam y compañía.


Aunque sabía que me necesitaba, mi presencia le daba una vitamina loca y alegre, la misma que él me da a mi, pero que yo sustituiría esos días por la del sol, el mar y la libertad. Mientras que él seguía en el oscuro Forks.


Me alejé despidiéndome con la mano y dejando que la culpabilidad me cayera encima.


Llegué a casa, me encerré en mi habitación y me tiré sobre la cama para intentar sofocar los sollozos que salían de lo más hondo de mi pecho.


Cuando oí a mis padres entrar en casa, me levanté ágilmente de la cama y azoté ruidosamente y a la vez rápidamente la maleta sobre ésta. Me limpié los ojos como buenamente pude y comencé a sacar mi ropa del armario.


- Renesmee - dijo mamá, asomada a la puerta que estaba a mi espalda - ¿ Te falta mucho para acabar ?


- No mamá, acabo ahora - Hubiera colado si no se me hubiera quebrado la voz.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Capítulo 1





Hola me llamo Renesmee y voy a empezar a escribir mi diario, lo que para los humanos sería demasiado prematuro porque sólo tengo 5 años, y teóricamente es pronto para que domine un vocabulario tan amplio como el que yo tengo y me dedique a leer obras de Shakespheare en mi tiempo libre.


Mis padres se llaman Edward y Bella, aunque en su presencia los tengo que llamar papá y mamá, y soy una semivampira, es decir,medio humana porque tengo sangre y medio vampiro por mi piel dura y pálida.Aunque mis padres son muchos más hermosos que yo con su piel brillante a la luz del sol y sus ojos dorados,por mucho que ellos insistan en que soy la niña más bonita que ha pisado este planeta.
Mi crecimiento también es diferente,tengo la estatura media de un niño de diez años,eso equivale a unos tres centímetros a la semana aunque ahora apenas crezco, pero cuando era bebé cambiaba cada hora.
Antes tenía que andarme con especial atención a mis pensamientos cuando papá andaba cerca porque podía saber lo que pensaba con bastante facilidad y eso solía desembocar en continuas intromisiones en mi vida privada. Hasta que conseguí bloquearlo. Papá no daba crédito a lo que veía y se lo tuve que explicar mil y una veces al abuelo Carlisle y a mis tíos.Lo que había hecho era que cada vez que se me acercaba,mis pensamientos se volvían incoherentes e inofensivos,de repente pensaba en lo que había leído la noche anterior y hasta hacía diez segundos pensaba en mi paseo con Jacob por el bosque,hay que reconocerlo me reporta un gran beneficio.
Ayer fui a Port Ángeles con mis tías Rosalie y Alice. Me encanta salir con ellas porque casi siempre me llevan de compras y acaban comprándome bolsas y más bolsas hasta arriba de ropa.Ellas piensan que soy la semivampira más malcriada de la historia,en parte porque soy única en mi especie si exceptuamos a Nahuel,el chico de la selva que conocimos cuando apenas tenía meses.Mis padres prefirieron ir de caza y de camino pasar un poco de tiempo solos. Pasamos como unas tres horas en el centro comercial y volvimos a casa al anochecer. Me quedé a dormir en casa de los abuelos después de hacer una "fiesta de pijamas".
Mis padres fueron a buscarme a la mañana siguiente con el rostro mucho menos sombrío después de haber ingerido una gran cantidad de sangre la noche anterior para llevarme de caza,a lo que siempre respondía con un perfecto ceño fruncido en señal de disgusto pero lo prefería antes que comer la comida sólida de los humanos que sabía mal,olía peor y me mantenía fuerte como mucho cuatro horas de nada. No sé como el abuelo Charlie puede comer cinco veces al día,debe de ser una verdadera tortura sentarte delante de un plato lleno de comida y estar veinte minutos moviendo la mandíbula sin parar.
Mamá me explicó una vez que era una costumbre adquirida desde pequeños y que no requería ningún tipo de esfuerzo. A ella le fue más facil responderme a mi duda que a papá ya que ella hace cinco años era una humana y hace seis ni siquiera conocía a mi padre. Me encantaba su extraña, pero preciosa historia de como se conocieron, los impedimentos que los distanciaban y como al final esquivaron los obstáculos que había en su camino.Les pido que me la cuenten una y otra vez procurando no hacerlo de forma muy continuada para no quedar como una pesada,aunque sé que una parte de la historia se la guardan sólo para ellos y no cuentan a nadie. Eso la hace aún más mágica.
He tenido la suerte de visitar Phoenix,el pueblo natal de mi madre (a efectos prácticos),eso sí,en invierno porque la piel centelleante de mis padres no es tan común para los humanos como para mí. Era muy distinta a Forks, mucho más estresante y a la vez árida. Los veranos debían de ser un verdadero calvario.
Cuando llegamos al bosque me dejé llevar por mis sentidos,en busca de un ciervo lo bastante grande como para llenarme sólo con él.La verdad prefiero un puma fuertote pero mi padre se pone histérico y se niega a reconocer que casi cazo como él y, por supuesto, mucho mejor que mamá, que había alcanzado la fase de conseguir no convertir la ropa en harapos, y no creas que no le costó.
De vuelta a casa echamos una carrera y ganó papá,como siempre. Mis tíos depositaban algo de confianza en que el último eslabón de la familia Cullen consiguiese derrotarle, pero fue un auténtico fracaso. Las veces que iba a cazar con Emmett me entrenaba entre ciervo y ciervo, a él lo ganaba pero no lo puedes comparar con la velocidad de papá.Una vez en casa, fui a mi rincón de lectura. Ultimamente había dejado olvidado a Shakespeare y lo empezaba a echar en falta, pero cuando saqué el libro se cayó una hoja al suelo. "Que extraño" pensé "juraría que no estaba aquí cuando guardé el libro" .Pero como soy una cotilla leí lo que ponía. Era un verso de Romeo y Julieta. Era precioso,y lo había escrito papá porque conocería su caligrafía perfecta en cualquier sitio, y al final había escrito:



Bella tu siempre has sido y serás mi Julieta,la única que me ha llegado al corazón.Te Quiero.
Edward.

Capitulo 3

No se lo podía creer. Se quedó mudo tanto tiempo que estuve a punto de llamar a Carlisle para que, como médico que era, me aconsejase, cuando dijo:


- Pero Ness...

- Ahora no me dirás que no me correspondes porque lo sé todo.

- No, lo que iba a decir es que aún eres muy pequeña, a tus padres les daría un infarto, aunque no corra sangre por sus venas, lo mejor sería esperar otro año antes de plantearnos nada...

- Mi cuerpo es el de una chica de quince años, y tu te estancaste a los diecisiete. Solo son dos años de diferencia.

- Ya, pero tu madre, hace solo seis años escasos, te tenía en su vientre. Y ya quieres tener novio.

Lo siento por mamá, si quería disfrutar de la maternidad, que hubiese tenido un hijo con un humano, yo no tengo la culpa.

- Vamos a hacer un trato, si no quieres esperar, estaremos juntos en secreto, como mínimo, hasta el año que viene. Entonces lo haremos público. ¿ Te gusta la idea ?

- Por supuesto. ¿ Cómo no me iba a gustar ?

- Que bajo he caído, estoy saliendo con una chica a la que hace dos días le estaba cambiando los pañales

- Calla tonto, tengo que irme. Nos vemos mañana. ¡¡Te Quiero!!

Me fui corriendo a la divisoria, pero cuando giré el rostro para verle por última vez, sonrió y me lanzó un beso que recogí antes de reanudar la carrera

Cuando subí al coche, Rosalie notó mi corazón desbocado y dijo:

- Estás un poco alterada.

Le respondí como si realmente tuviera seis años:

- Si, echamos carreras por la playa.

Cuando me bajé del coche, llegaron a mis oídos las notas procedentes del piano que estaba sobre la tarima del salón, entré, y pletórica, abracé efusivamente al músico que, como no, era mi padre.

- Te veo muy contenta - comentó

- Me suele pasar cuando estoy al aire libre - intenté justificar con poco éxito

- Lo que tú digas - respondió mientras me sonrojaba, aunque creo que no me vio, porque tenía la vista fija en las teclas del piano.

- ¿Dónde está mamá? - Dije, cambiando de tema, mientras buscaba con la mirada.

- No está aquí, se ha ido a ver a tu abuelo - dijo, y paró de tocar. - Hace poco que se ha marchado, pero si quieres vamos a buscarla... Corriendo.

- Vale, pero... ¿Me puedes llevar tú? Es que voy muy lenta y cuando llegásemos mamá ya se habrá ido...

- Venga anda, súbete a mi espalda y deja ya de poner excusas.

Me encanta viajar a toda velocidad por el bosque subida en su espalda. El viento en mi cara, los árboles pasando rápido, pero detalladamente a mi alrededor...

En escasos diez minutos estábamos en casa de Charlie.

Me dio un fuerte abrazo y me recordó cuánto había crecido, como de costumbre. Sue estaba atareada en la cocina y mamá le estaba enviando un correo electrónico a Reneé, mi abuela verdadera, aunque no la he podido conocer en persona, por motivos evidentes; piel pálida y dura ( brillante, en el caso de mis padres), velocidad y fuerza sobrehumana y dieta poco común. Ella no podía conocer nuestro secreto.

Sabía de mi existencia, de que era abuela. Mi madre le enviaba fotos de mi infancia según correspondía con el tiempo. Ella resaltaba lo mucho que me parecía a papá. Siempre escribía: “Hija, Nessie es guapísima, como Edward pero con tus ojos”

Mientras ella escribía yo me entretuve mirando sus fotos de “juventud”. Tenía su infancia en Phoenix, bajo un sol abrasador, sus cumpleaños...

Luego, cuando llegó a Forks, por orden cronológico. Fotos con el abuelo, con sus amigos del instituto y, por últimos, con mi padre; en el bosque, en casa, en una playa...

Espera, ¿playa? ¿cuándo habían estado en una playa? Tenían prohibido ir a First Beach, mamá era humana y papá no se exponía al sol en presencia de humanos.

- Papá, ¿dónde habéis sacado estas fotos?

- En Isla Esme, después de casarnos - Dijo.

Mamá giró la cabeza para dedicarle una amplia sonrisa.

- Bella, nunca hemos llevado a Nessie a la isla, y hace mucho que no vamos. Exactamente seis años.

- De acuerdo, encárgate de sacar los billetes. Nessie, haz las maletas, nos vamos a Isla Esme.

- ¡Bien! - festejé, sin saber con mucha exactitud adonde íbamos a ir.